Las empresas invierten mucho en formación sobre sostenibilidad, pero a menudo los resultados se quedan cortos. Los equipos realizan cursos, obtienen certificaciones y asisten a talleres. Sin embargo, sigue habiendo lagunas en los informes, las auditorías revelan incoherencias y la ejecución de la estrategia se ralentiza.
Aquí es exactamente donde falla la formación en ESG. La cuestión no es el presupuesto o la intención. Es el diseño.
En múltiples industrias, aparece un patrón consistente. La formación se centra en la transferencia de conocimientos, mientras que las organizaciones realmente necesitan desarrollar capacidades. Esta laguna explica por qué los equipos comprenden los conceptos ASG pero no los aplican en la elaboración de informes, el cumplimiento y las operaciones.
El déficit de capacidades ESG en la práctica
En una empresa manufacturera de tamaño medio que opera en Europa y Norteamérica, una auditoría interna de ESG reveló importantes incoherencias. El equipo financiero utilizaba una metodología, el de operaciones seguía diferentes métricas y el de compras carecía de datos sobre las emisiones de los proveedores.
Todos los equipos habían completado la formación ESG.
Sin embargo, los errores en los informes superaban el 30%, y el ciclo de elaboración de informes se alargaba casi seis semanas debido a la repetición de tareas y a la desalineación de los datos. Tras reestructurar la formación en un programa basado en cohortes y centrado en las aplicaciones, la empresa redujo los errores en los informes en un 35% y el tiempo de elaboración de informes a la mitad en un solo ciclo.
No se trata de un caso aislado. A Análisis de Deloitte sobre la transformación de la sostenibilidad muestra que las organizaciones tienen dificultades de ejecución cuando las capacidades siguen fragmentadas entre departamentos.
Sin alineación, la ESG se convierte en un silo. Como resultado, la formación no se traduce en rendimiento.
Las 4 razones del fracaso de la formación ESG
1. Falta de normalización
Los equipos funcionan con definiciones, marcos y prioridades diferentes. Algunos siguen normas mundiales, otros se basan en interpretaciones internas.
Esto da lugar a una información incoherente y a una escasa comparabilidad. El sitio NIIF Las normas de sostenibilidad hacen hincapié en la presentación de informes estructurados y coherentes en todas las organizaciones.
Cuando la formación no normaliza los conocimientos, la confusión sustituye a la claridad.
2. Sin relación con los resultados empresariales
Muchos programas explican los conceptos ASG, pero no los relacionan con los indicadores clave de rendimiento. Los empleados entienden las emisiones de Alcance 1, 2 y 3, pero no pueden aplicarlas a las decisiones de compra o a la planificación financiera.
Las organizaciones que vinculan la formación directamente a la toma de decisiones superan a sus homólogas en el desarrollo de capacidades, como se destaca en Investigación de McKinsey en el rendimiento de la organización.
Sin esta conexión, la formación sigue siendo teórica.
3. Medición débil del ROI
Los presupuestos de formación se enfrentan a presiones. Aun así, la mayoría de las organizaciones no pueden cuantificar el impacto.
Ninguna reducción apreciable de los errores de notificación. No se han mejorado los resultados de las auditorías. No se han acelerado los ciclos de información.
Esta falta de pruebas reduce el apoyo interno y limita la inversión a largo plazo.
4. Desajuste con la presión reguladora
La normativa evoluciona rápidamente. Las empresas deben responder a los nuevos requisitos de información y a las expectativas de los inversores.
Sin embargo, la formación suele ir por detrás de los avances normativos. Los equipos completan los programas pero no están preparados para los procesos de garantía y las revisiones de cumplimiento.
Este desfase aumenta tanto el riesgo como el coste.
El modelo de capacidades ESG
Para hacer frente a estos retos, las organizaciones líderes aplican un enfoque estructurado. Este modelo se centra en la creación de capacidades reales en lugar de ofrecer conocimientos aislados.
Paso 1: Definir los resultados empresariales
La formación debe comenzar con objetivos mensurables como:
- Mejorar la precisión de los informes en un porcentaje determinado
- Reducción de las lagunas de datos ESG en los departamentos
- Aceleración de los plazos de presentación de informes
Unos objetivos claros transforman la formación en una iniciativa estratégica.
Paso 2: Estandarizar los conocimientos del equipo
Todos los participantes deben compartir la misma base. Esto incluye la terminología, los marcos y la lógica de elaboración de informes.
El aprendizaje basado en cohortes garantiza la alineación desde el principio y elimina las lagunas de conocimientos entre departamentos.
Paso 3: Aplicar el aprendizaje a datos reales
Los equipos deben trabajar con datos reales de la empresa. Esto incluye la elaboración de informes, la cartografía de emisiones y la identificación de riesgos.
Por ejemplo, los participantes pueden mapear las emisiones de Alcance 1, 2 y 3 dentro de sus propias operaciones en lugar de aprender conceptos abstractos.
Paso 4: Medición y seguimiento del impacto
Las organizaciones deben hacer un seguimiento de los resultados utilizando métricas claras:
- Reducción de los errores de información
- Ciclos de recogida de datos más rápidos
- Mejor preparación para las auditorías
Este paso garantiza la mejora continua y refuerza la confianza interna en los programas de formación.
Repercusiones reales de la formación estructurada sobre ESG
Una empresa energética mundial implantó un programa estructurado de formación sobre ASG en los equipos de finanzas, operaciones y compras. En un ciclo de presentación de informes, la empresa redujo las incoherencias de los datos en más de un 25 % y acortó los plazos de presentación de informes en varias semanas.
Las organizaciones que integran la sostenibilidad en su estrategia empresarial también muestran una mayor capacidad de recuperación y creación de valor a largo plazo, según se desprende de las conclusiones del informe Foro Económico Mundial.
Estos resultados confirman una idea fundamental. La formación en ESG funciona cuando crea capacidades alineadas y mensurables en todos los equipos.
Errores comunes que hay que evitar
Elegir una formación genérica
Los programas genéricos no abordan los retos específicos del sector. Esto limita su impacto práctico.
Excluyendo el liderazgo
Sin la participación de los líderes, la formación carece de dirección y responsabilidad.
Tratar la formación como algo puntual
La sostenibilidad evoluciona rápidamente. El aprendizaje continuo garantiza la eficacia a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué fracasa la formación sobre ESG en la mayoría de las empresas?
La formación en ESG fracasa porque carece de normalización, pertinencia empresarial y resultados mensurables. Sin alineación entre los equipos, los conocimientos no se traducen en ejecución.
¿Qué hace que la formación ESG sea eficaz?
Una formación eficaz combina el aprendizaje compartido, la aplicación en el mundo real y el seguimiento del rendimiento. Se centra en el desarrollo de capacidades más que en la teoría.
¿Cómo pueden las empresas medir el ROI de la formación ESG?
Las organizaciones pueden medir el retorno de la inversión a través de la mejora de la precisión de los informes, la reducción de los problemas de auditoría y la agilización de los ciclos de elaboración de informes con el apoyo de métricas internas claras.
Crear una capacidad ESG que ofrezca resultados
Las organizaciones ya no necesitan más concienciación. Necesitan equipos alineados y capaces de ofrecer resultados mensurables.
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